NN Deportes.- La Federación de Fútbol de Guatemala ratificó este lunes al entrenador mexicano Luis Fernando Tena al frente de la selección, apenas tres días después de la contundente goleada 7-0 sufrida ante Argelia en un amistoso disputado en territorio italiano.
El partido se convirtió en un foco de cuestionamientos para el cuerpo técnico. Si bien Tena no estuvo en la banca durante ese encuentro, la federación atribuyó su ausencia a una intervención quirúrgica por un problema médico. En su lugar, quien dirigió desde el banquillo fue el asistente Salvador Reyes de la Peña, según informó la propia entidad.
A pesar de la explicación institucional, el reclamo de parte de los aficionados guatemaltecos se hizo sentir. Hinchas pidieron públicamente la salida del entrenador, en un contexto de presión que crece cuando los resultados no acompañan, más aún tratándose de una selección que busca consolidar un proceso a mediano plazo.
Frente a esas versiones, la Federación emitió un comunicado en el que defendió la continuidad del proyecto. Allí sostuvo que el técnico se mantiene en el cargo y que cualquier información que plantee cambios en el banquillo sería falsa o estaría sustentada únicamente en especulaciones.
“Queremos resaltar nuestra total confianza y continuidad en el proceso que lidera el profesor Tena al frente de la Azul y Blanco, cualquier información de lo contrario carece de veracidad y responde únicamente a especulaciones”, indicó el comunicado oficial difundido por la federación.
El respaldo al entrenador no es casualidad: Tena ocupa el puesto desde el año 2021. Además, el presidente de la Federación, Gerardo Paiz, decidió mantenerlo en el cargo tras una eliminación que marcó el ciclo anterior. Esa determinación se tomó el año pasado, cuando el seleccionado guatemalteco quedó afuera del camino rumbo a la Copa del Mundo 2026, meta que figura como razón de la contratación de Tena hace cinco años.
En paralelo al debate interno, el amistoso ante Argelia dejó una imagen futbolística difícil de explicar. El encuentro comenzó a inclinarse temprano para los norafricanos: el minuto 18 fue clave, cuando un error de Navarro en la salida de balón permitió que Amine Gouiri anotara el 1-0 para Argelia.
El equipo argelino sostuvo su efectividad y amplió la diferencia. En el minuto 47, Houssem Aouar marcó el cuarto tanto del partido, dejando prácticamente definida la confrontación incluso antes del tramo final. Más tarde, en el minuto 30, Hernández cometió una falta sobre Gouiri dentro del área y el árbitro sancionó penal.
El 2-0 llegó mediante la ejecución de Riyad Mahrez, quien convirtió la pena máxima antes de que terminara el primer tiempo. Apenas un minuto después del descanso—más precisamente en el 45’—Achref Abada aumentó la ventaja con un remate desde fuera del área que terminó venciendo al arquero guatemalteco, rumbo a un marcador que ya resultaba abrumador para Guatemala.
El segundo tiempo continuó con el mismo guion. En el 59’, Gouiri completó su doblete y puso el 5-0, consolidando una goleada que se hacía cada vez más difícil de revertir. Ya en la recta final, Argelia cerró la cuenta con dos anotaciones más: Fares Ghedjemis marcó al 76’ y Nadhir Benbouali selló el resultado definitivo en el 82’.
Así, el 7-0 no solo fue un golpe para el ánimo del grupo y para la credibilidad de los resultados inmediatos, sino también un elemento que reactivó el debate sobre el futuro inmediato del proceso técnico. Sin embargo, con la ratificación pública de la Federación, la continuidad de Tena quedó, al menos por el momento, blindada por una decisión formal.
De cara a los próximos compromisos, el desafío para el cuerpo técnico será recomponer el rendimiento tras un resultado tan abultado y, al mismo tiempo, responder a las inquietudes de los aficionados con hechos en la cancha. Mientras tanto, Guatemala insiste en que el proyecto se mantiene en marcha y en que la ausencia del entrenador en aquel partido estuvo relacionada con su salud, no con un cambio de rumbo.



