Guatemala.- El Ejército de Guatemala anunció este domingo un incremento de sus operaciones en la frontera con México como parte de la Estrategia denominada Operación Cinturón de Fuego.
La medida llega en un momento de especial tensión regional, en medio de reportes sobre la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel de Sinaloa, y con el objetivo explícito de fortalecer el control y la seguridad en una de las fronteras más transitadas y sensibles de la región.
Según el comunicado oficial, las autoridades castrenses han intensificado los monitoreos, los controles, los patrullajes y la vigilancia en sectores estratégicos de la frontera.
Las acciones descritas forman parte de una estrategia orientada a garantizar la seguridad nacional, prevenir el tráfico ilícito y responder de manera más eficaz a cualquier amenaza que pudiere afectar la soberanía e integridad territorial guatemalteca. En ese marco, se subraya que la seguridad de la población y de las comunidades fronterizas es una prioridad primordial para el estado.
La versión oficial también destaca que se mantienen abiertos y operativos los canales formales de comunicación y coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional de México. Este eje de cooperación bilateral se presenta como clave para la gestión de crisis transfronterizas, la compartición de inteligencia y la ejecución de operativos conjuntos que reduzcan los riesgos para las comunidades aledañas y para las fuerzas de seguridad de ambos países.
En contextos similares, la coordinación entre ambos ejércitos ha sido citada como un elemento crucial para evitar malentendidos, contener posibles incidentes y asegurar una respuesta rápida ante eventuales emergencias.
En el marco de la Operación Cinturón de Fuego, las autoridades guatemaltecas reiteraron su compromiso con el cumplimiento de la ley y el respeto a los derechos humanos. La declaración subraya que, pese a la necesidad de responder a amenazas y a mantener la frontera segura, se busca evitar cualquier abuso de poder y garantizar que las operaciones se desarrollen conforme a estándares democráticos y legales.
Los operativos se realizarán de forma coordinada con las autoridades mexicanas y bajo la supervisión de los mandos institucionales, con el objetivo de evitar cualquier escalada de violencia en la frontera.



