LOS ÁNGELES, California – En un acontecimiento sin precedentes para la industria tecnológica, Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, testificó este miércoles ante un jurado federal. El juicio busca determinar si las plataformas de la empresa fueron diseñadas intencionalmente para generar adicción, afectando la salud mental de millones de jóvenes y permitiendo el acceso irregular de menores de 13 años.
El ejecutivo tecnológico declaró por primera vez ante un jurado por una acusación contra Meta, la empresa matriz de Instagram, de diseñar productos que deliberadamente crean adiciones, como las del cigarro, y causan daño a los usuarios.
Durante un intenso interrogatorio, Zuckerberg admitió deficiencias en la implementación de medidas de seguridad en el pasado. Al ser cuestionado sobre por qué Meta tardó tanto en establecer filtros eficaces para niños menores de 13 años, el directivo declaró: «Siempre deseo que hubiéramos podido llegar allí antes».
Sin embargo, la tensión aumentó cuando los abogados de los demandantes cuestionaron la lógica de la empresa al confiar en que los niños lean los términos de servicio. «¿Esperan que un niño de nueve años lea toda la letra pequeña?», increparon los juristas, a lo que Zuckerberg respondió con cierta frustración: «No veo por qué es tan complicado».
La querella fue presentada por una mujer, de 20 años, identificada como K.G,M., quien afirma que el uso temprano de las redes sociales – antes de los diez años- la volvió adicta a la tecnología y agravó su depresión y sus pensamientos suicidas.

El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg (c), llega al Tribunal Superior de Los Ángeles para testificar en el juicio sobre adicción a las redes sociales, el 18 de febrero de 2026
Este juicio es crucial porque elude la tradicional protección de la «Sección 230», que exime a las redes sociales de responsabilidad por lo que publican sus usuarios. En esta ocasión, los demandantes no atacan el contenido, sino el diseño del producto:
- Argumento central: Meta habría diseñado algoritmos adictivos a sabiendas de sus efectos nocivos.
- Evidencia: Se presentaron documentos internos que, según la acusación, demuestran que la cúpula de Meta conocía el impacto negativo en la depresión y ansiedad juvenil.
Los abogados de la joven demandante pusieron contra la pared a Zuckerberg al mostrarle un documento que sugería que para 2018 unos 4 millones de usuarios de Instagram eran menores de 13 años, aproximadamente el 30 % de todos los niños de entre 10 y 12 años en Estados Unidos en ese momento, de acuerdo a información citada por el periódico Los Angeles Times.
En los últimos años, Instagram ha incorporado algunas funciones de seguridad dirigidas a sus usuarios jóvenes . Sin embargo, una revisión de estas herramientas realizada en 2025 por Fairplay , una organización sin fines de lucro que aboga por reducir la influencia de las grandes tecnológicas en los niños, reveló que «menos de una de cada cinco son completamente funcionales y dos tercios (64 %) son sustancialmente ineficaces o ya no existen».
“Esperamos que se responsabilice por desarrollar productos que crean adicción”, dijo a EFE, Lori Schott, cuya hija se suicidó tras años de lucha contra lo que ella describió como adicción a las redes sociales.
La madre que también encabeza una querella contra las plataformas cree que las tecnológicas “sabían que sus tácticas de diseño perjudicaban la salud mental” de las niñas.
El resultado de la demanda de K.G.M. podría servir de precedente para la resolución de alrededor de 1.500 demandas similares contra empresas de redes sociales en EE.UU. El juicio está programado para durar al menos seis semanas.



