Washington, DC.- Un cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, que cumple su segundo día sin financiamiento aprobado por el Congreso, no detendrá las operaciones de las políticas migratorias de la administración.
En una entrevista para CNN, Tom Homan, exdirector de políticas fronterizas de la era de Donald Trump, afirmó que las redadas migratorias y las funciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) “continuarán” pese a la falta de fondos.
Homan reconoció que los agentes podrían no recibir salario durante la paralización, pero aseguró que la misión migratoria del Gobierno seguirá en marcha.
“Los oficiales de ICE no recibirán pago, pero parece que se están acostumbrando. Así que no, la misión migratoria, la razón por la que el presidente Trump fue elegido presidente, continúa. Tenemos la frontera más segura de la historia de la nación. Tenemos cifras récord de arrestos y deportaciones que continuarán”, declaró el exfuncionario.
El cierre parcial se originó cuando el Senado no logró aprobar una propuesta republicana para financiar el DHS hasta septiembre. Los demócratas bloquearon la medida, argumentando que no imponía límites suficientes a las operaciones de ICE, en medio de protestas por redadas que han derivado en incidentes violentos en otras ciudades. Aun así, la mayor parte de los trabajadores del DHS —según estimaciones oficiales— seguiría operando, con más del 90% de los empleados activos a pesar de la paralización.
El acuerdo presupuestario afecta principalmente a las agencias bajo el DHS, entre ellas ICE, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), la Guardia Costera, el Servicio Secreto y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). El debate en Washington se centra en el papel de ICE en la ejecución de la política migratoria, especialmente en ciudades gobernadas por demócratas.



