Washington, DC.- El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado que muy pronto habrá una presencia diplomática estadounidense en Venezuela.
Según Rubio, ya hay un equipo “sobre el terreno” evaluando la instalación de una sede y la representación permitiría obtener información en tiempo real e interactuar con funcionarios venezolanos, la sociedad civil y la oposición. Añadió que la iniciativa busca estabilidad tras la salida de Maduro y forma parte de una hoja de ruta de tres fases.
Rubio explicó que la presencia diplomática facilitaría el contacto directo con autoridades venezolanas y actores de la sociedad civil, con el objetivo de avanzar hacia una transición estable. Aseguró que, aunque llevará tiempo, el objetivo es incorporar la presencia de EE.UU. de manera gradual para aprovechar la información y la interacción directa con el Gobierno venezolano y sectores de la oposición.
En su intervención, el secretario mencionó la posibilidad de una “guerra civil” en Venezuela y sostuvo que se llegó a un acuerdo con las autoridades actuales para permitir la venta de petróleo sancionado en cuarentena a precios de mercado, destinando los ingresos al beneficio del pueblo venezolano.
Respondió a preguntas de los senadores señalando que el Gobierno encargado de Venezuela se ha comprometido a usar una parte sustancial de esos fondos para adquirir medicamentos y equipos en EE.UU., con un mecanismo temporal que prevé un presupuesto mensual de lo necesario.
El recorrido de tres fases para Venezuela, que Rubio presentó hace unas semanas, contempla primero la estabilización, luego la recuperación y, finalmente, la transición.
El secretario subrayó que el petróleo venezolano es “vital” para avanzar en esa estrategia, y afirmó que los recursos permitirán una transición hacia una industria petrolera normal, libre de influencias indebidas.



