Washington, DC.- El presidente Donald Trump afirmó este domingo que los disturbios en Minneapolis y la violencia asociada a la presencia de agentes federales están vinculados a las políticas de las ciudades y estados santuario promovidos por el Partido Demócrata, y exhortó al Congreso a aprobar de inmediato una ley para eliminar esas entidades, afirmando que ello garantizaría calles más seguras para los ciudadanos.
En dos publicaciones en Truth Social, Trump sostuvo que la violencia y el caos son consecuencia directa de las políticas impulsadas por gobiernos locales demócratas que, según él, obstaculizan las labores del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y crean condiciones peligrosas para la población.
Afirmó que las ciudades y estados santuario “se niegan a cooperar con el ICE” y que, además, “están alentando a los agitadores de izquierda a obstruir ilegalmente sus operaciones para arrestar a los peores entre los peores”.
El inquilino de la Casa Blanca afirmó que estas decisiones provocan consecuencias fatales y señaló que “dos ciudadanos estadounidenses han perdido la vida” en este contexto, refiriéndose, de forma no detallada, a las muertes de Renee Good y Alex Preiti. En ese marco, pidió al Congreso aprobar de inmediato una legislación para “erradicar las Ciudades Santuario”, calificándolas como la principal causa de los problemas de seguridad.
Trump dirigió también un llamado directo al gobernador de Minnesota, Tim Walz, y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, así como a otros líderes demócratas, para que cooperen con su administración en la aplicación de las leyes migratorias. Entre las peticiones, mencionó la entrega a las autoridades federales de extranjeros ilegales detenidos en prisiones estatales y aquellos con órdenes activas o antecedentes penales, para su deportación inmediata. También instó a que las fuerzas estatales y locales colaboren con la detención de inmigrantes indocumentados y de personas buscadas por delitos.
El presidente afirmó que estas acciones, consideradas necesarias para la seguridad, se enmarcan en lo que él llama sentido común y aseguró que ayudarían a restaurar condiciones de seguridad en el país, citando lugares como Memphis, Tennessee, y Washington, D.C., como ejemplos de ciudades con calles “más seguras para todos”.



