Veronika, una vaca de 13 años que vive en el pueblo de Nötsch, al pie de las montañas de Carintia, en el sur de Austria, ha sorprendido al mundo, incluyendo a investigadores del Instituto de Investigación Messerli de la Universidad de Veterinaria de Viena.
Según el resultado del experimento publicado en la revista Current Biology, el animal ha demostrado que puede usar una escoba de forma «innovadora, flexible y funcional», algo que anteriormente sólo se había registrado en chimpancés de África central (y en humanos).
Alice Auersperg y Antonio Osuna Mascaro, de la citada Universidad de Medicina Veterinaria, viajaron para conocer a Veronika. Según observaron, la vaca es capaz de usar el extremo de las cerdas para rascarse la mitad trasera y la parte superior del cuerpo con movimientos largos y amplios.
«Veronika prefería el extremo del palo, que parecía una escoba, en lugar del mango; lo usaba 2,5 veces más a menudo», declararon al medio DW. «Pero de vez en cuando, también usaba el extremo del mango», añadieron los investigadores que realizaron 70 experimentos con la vaca.
«Veronika no pertenece a una de esas especies exóticas en las que normalmente buscaríamos el uso de herramientas», dijo Auersperg, agregando que las vacas son «una especie de ganado domesticado durante 10.000 años. Están por todas partes. Simplemente asumimos que deben ser estúpidas por ser animales de granja».
«a diferencia de casi todas las vacas del planeta, Veronika no se cría para la producción de leche o carne, sino que es una querida mascota familiar», finalizó Auersperg.



