LEBANON, TN – Lo que se perfilaba como una audiencia de rutina el pasado martes dio un giro drástico cuando Steven Yarbrough, acusado de asesinato premeditado, admitió sorpresivamente haber matado a su esposa. Con esta confesión, el caso llega a un cierre anticipado, evitando el juicio que la fiscalía del condado de Wilson tenía previsto para finales de este año.
El crimen ocurrió en 2024 en un complejo de apartamentos en Lebanon. Según los informes judiciales, la pareja atravesaba una situación de violencia doméstica que culminó en una trágica discusión. La víctima, Catara Yarbrough, intentó buscar refugio en la vivienda de un amigo cercano, pero Steven la persiguió armado, la arrastró hacia un pasillo exterior y, tras un forcejeo, le disparó mortalmente.
La fiscal Tammy Meade expresó su asombro ante la decisión del acusado, señalando que es sumamente inusual que un detenido se declare culpable de un cargo tan grave como asesinato premeditado sin intentar defenderse en un juicio. Tras cometer el homicidio, Yarbrough huyó brevemente del lugar, pero regresó horas después para entregarse por cuenta propia en la sede del Departamento de Policía de Lebanon.
Como resultado de su confesión, Yarbrough ha sido sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de apelación. Aunque legalmente es elegible para solicitar libertad condicional en el año 2075, para ese entonces tendría 94 años, lo que prácticamente asegura que pasará el resto de su vida tras las rejas.
Para la familia de Catara, el desenlace representa un alivio, ya que evita el doloroso proceso de un juicio público. No obstante, la tragedia deja una marca profunda en su entorno, especialmente en sus cuatro hijos; los dos menores de edad se encuentran actualmente bajo el cuidado de sus familiares mientras intentan reconstruir sus vidas tras la pérdida de su madre.



