El homicidio de la menor conocida como “Calcetitas Rojas” estremeció a México; esta semana se concluyó el capítulo donde fueron sentenciados a 88 años de cárcel los responsables de su maltrato y muerte, aquí la historia.

Marzo de 2017

Todo inició el 18 marzo de 2017, cuando fue encontrado el cuerpo de una niña, de cuatro años de edad, en un terreno baldío ubicado en la avenida Bordo de Xochiaca, de la colonia El Sol, en Nezahualcóyotl, Estado de México.

Durante su corta vida, la niña había sido víctima de maltrato infantil, abuso sexual y finalmente de feminicidio.

La activista de derechos humanos, Verónica Villalvazo, conocida como “Frida Guerrera”, tomó el caso como suyo para dar voz y nombre a la niña, que no contaba con acta de nacimiento, porque sus padres nunca la registraron. La menor nació el 16 de enero de 2013.

Según la investigación de “Frida Guerrera”, la madre de la niña la había entregado a una familia, que vivía en una vecindad de la colonia Agua Azul, en Nezahualcóyotl, Estado de México, porque ella no la podía cuidar, pero la mujer se arrepintió, fue por ella y días después apareció muerta.

La activista en derechos humanos informó que el dictamen del levantamiento reportó que la niña, “de 95 centímetros de estatura, estaba semidesnuda… vistiendo sólo una sudadera de color verde, una playera color lila, con un hada de Disney y calcetas rojas”, por lo que fue llamada “Calcetitas Rojas”.

Mayo de 2017

El cuerpo de la niña, identificada como Guadalupe Medina Pichardo, alias “Lupita” o “Lupe”, fue sepultado el 2 de mayo de 2017, en el parque Memorial de Naucalpan, según informó la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.

“Calcetitas Rojas” se convirtió en el rostro de la vergüenza; nadie reclamó su cuerpo, nadie preguntó por ella, nadie se interesó por saber dónde estaba la niña, a nadie le importó qué fue de ella.

Diciembre de 2017

En diciembre de 2017, la Fiscalía General del Estado de México reveló que Yadira Medina Pichardo era la madre biológica de la menor y Pablo Rodríguez Escamilla, el padrastro.

La pareja fue detenida e ingresada al penal Neza-Bordo, acusados de feminicidio.

En una de las audiencias se dio a conocer cómo Lupita vivió su último día de vida. Yadira Medina Pichardo regañó a Lupita y la golpeó por mojar la cama. La menor comenzó a llorar y despertó a su padrastro, quien también le pegó, la violó y la azotó contra el piso del cuarto donde vivían.

La niña murió por una hemorragia de páncreas, hígado y riñones, así como por una fractura craneoencefálica.

Al darse cuenta que Lupita no reaccionaba, los padres envolvieron su cuerpo en una cobija y lo dejaron en el camellón del Bordo de Xochiaca.

Durante los meses en los que la menor estuvo en calidad de desconocida, su madre decía que Lupita estaba con unos familiares.

Enero de 2018
Expertos en dibujo se sumaron a los esfuerzos para identificar a la niña y realizaron algunos bocetos con el rostro de Lupita.

Septiembre de 2019
Dos años y seis meses después de la muerte de Lupita, su madre y su padrastro fueron condenados a 88 años de cárcel, por el delito de feminicidio.

Además, la pareja debe pagar una multa por 449 mil 115 pesos, más el pago de reparación de daños a los tres hermanos de Lupita, por un total de 165 mil 323 pesos.

Tras conocer la sentencia, “Frida Guerrera” publicó en su blog de internet que “si en vida nadie hizo por ti, ellos pagarían por tu feminicidio porque así lo condenó el juez, ellos recordarán y sufrirán en cada segundo de esos 88 años, 2777068800 veces ellos pensarán en ti, en cada lagrima, en cada grito de terror, de dolor, de tú no comprender, de no conocer el amor, quiénes eran los reyes magos, porque nunca nadie te amo”.

«Hoy princesa llegó la justicia, hoy tu sonrisa llenó aquella sala nuevamente, tu voz retumbó en todo el país, y fuera de él. No, no merecías ser asesinada. Merecías alguien que te amará, no te conocimos y jamás lo haremos, pero sé que en alguna parte tu estarás para recibirme con un cálido abrazo, que te colgaras a nuestro cuello, tal como lo hizo hoy tu hermana. Hoy cambiaste la vida de dos de tus hermanos porque contarán con becas para estudiar hasta la Universidad. Hoy mi niña, tienes que irte porque hoy se hizo justicia para ti”.