La Procuraduría de Derechos Humanos encuentra un patrón de uso excesivo de la fuerza, tortura y ejecuciones extrajudiciales.

Los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador “ejecutaron” al menos a 116 personas entre los años 2014 y 2018, según un informe de la procuradora de Derechos Humanos, Raquel Caballero.

El documento es el primero elaborado por una instancia estatal en el país centroamericano que da cuenta de un patrón de ejecuciones extrajudiciales atribuidas al cuerpo de seguridad, fenómeno denunciado constantemente por las organizaciones sociales y las Naciones Unidas.

De acuerdo con Caballero, el estudio deja ver un patrón de “uso excesivo de la fuerza”, plantea la necesidad de una “depuración del cuerpo de seguridad y la creación de una política criminal integral” que aborde esos hechos.

“Tienen que funcionar las instituciones de tal manera que los responsables de estos hechos se lleven ante la Justicia”, subrayó la funcionaria.

El informe estipula que el 94% de las víctimas son hombres y 6% son mujeres, principalmente con edades entre los 18 y 24 años de edad.

No obstante, la organización de derechos humanos señala con “extrema preocupación la ejecución extralegal de 28 personas menores de 18 años”, incluido un adolescente de 13 años.

Según la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, la mayoría de las muertes fueron atribuidas por las autoridades policiales a enfrentamientos armados con supuestos pandilleros.

No obstante, Campos señaló durante la presentación del informe que “los indicios contradicen la versión del enfrentamiento armado y apuntan a que las víctimas fueron ajusticiadas cuando ya habían sido sometidas”.

Añadió que al menos una tercera parte de las personas ejecutadas fueron torturadas previamente por los agentes de la Policía.